Con votos de Guillier y la derecha La Moneda les dobla la mano a trabajadores del sector público

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La pregunta que rondaba era sobre el acuerdo al que habían llegado con los parlamentarios de derecha, para que estos aprobaran el ajuste de La Moneda. El Gobierno se comprometió a ingresar un proyecto de ley que genere una nueva institucionalidad, un comité tecnosocial que asesore, pero “que no sustituye el debate en el Congreso” y que tenga presente aspectos técnicos, anuncio que causó resquemores entre distintos parlamentarios.

A pesar de que el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, logró su objetivo y los parlamentarios aprobaron el reajuste para el sector público, se vivió una tensa jornada con los parlamentarios de la Nueva Mayoría. Los ministros y jefes de bancadas realizaron intensas gestiones para lograr un acuerdo al interior de los parlamentarios oficialistas, pero el objetivo no se logró del todo, parte importante de los diputados de la Nueva Mayoría rechazaron, por lo que el Gobierno debió aprobar el proyecto en la Cámara de Diputados y en el Senado con la ayuda de la derecha.

La jornada se inició temprano, cerca de las siete de la mañana la Presidenta Michelle Bachelet llegó hasta La Moneda para reunirse con el Comité de Ministros, la respuesta fue clara: no habría cambios al 3,2% de reajuste, propuesta que fue rechazada en la Cámara de Diputados hace más de una semana. Con esta resolución los ministros Valdés, Díaz, Eyzaguirre y Fernández llegaron al Congreso, para afinar el acuerdo con la derecha y logra aminorar el número de rechazos de su coalición a la propuesta.

En medio de las negociaciones políticas, los trabajadores del sector público intensificaron las manifestaciones. Desarrollaron una marcha que llegó hasta La Moneda, y en Valparaíso más de 1500 trabajadores acamparon en las afueras del Congreso.

El presidente de la Confusam, Esteban Maturana, fue tajante: “Si el gobierno no da pie atrás, nosotros tampoco”, declarón en la mañana de este miércoles. A pesar de las conversaciones con los jefes de bancada de la Nueva Mayoría y hasta con los presidentes de ambas cámaras, el Ejecutivo no logró acuerdo. La mesa de trabajadores del sector público exigía el rechazo a la propuesta y una serie de modificaciones, “muy alejadas de la posición del Gobierno”, señaló un parlamentario oficialista.

Maturana advirtió que la aprobación del reajuste con los votos de parlamentarios UDI y RN sería “una vergüenza” y una rotunda “derrota para el Gobierno”, y tras la resolución en el Congreso ahondó en el descontento de su sector con la posición que tomó la Nueva Mayoría.

“Nos gustaría saber qué se negoció, porque recordando a Radomiro Tomic, que señaló que, cuando uno negocia con la derecha, la que gana es la derecha, hay especulaciones de si un ex Presidente con algunos problemas podría haber sido parte de este proceso de negociaciones o no", agregó el dirigente.

Finalmente, afirmó que "la Presidenta Bachelet ha traicionado los principios del socialismo, los principios que inspiraron a una joven luchadora desde que era estudiante de medicina de la Universidad de Chile, y eso mismo con todos y cada uno de los socialistas que logran votar a favor del Gobierno, lo que constituye una clara traición a los trabajadores de Chile".

El acuerdo con la derecha

A mediodía del martes, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, se reunió con los jefes de la bancada de Chile Vamos, desde dicha conversación empezaron a correr los rumores de que el Gobierno había logrado obtener los votos de la UDI para aprobar el proyecto, y de esta forma no depender del posible rechazo del PC y algunos díscolos de la Nueva mayoría.

La pregunta que rondaba era sobre el acuerdo al que habían llegado con los parlamentarios de derecha, para que estos aprobaran el ajuste de La Moneda. "Este proyecto de ley contempla un reajuste general de 3,2%, el congelamiento de reajuste cero para aquellos sueldos líquidos sobre 4,4 millones de pesos, y tiene además un esfuerzo especial en bonos", explicó el ministro Valdés.

Además, "el proyecto tiene un bono de 114 mil pesos para rentas líquidas que sean hasta 550 mil pesos en noviembre 2016. Hay 490 mil funcionarios que tienen acceso a ese bono y hay un bono de 35 mil pesos para todos aquellos que ganan entre 550 mil líquidos y $2.345.000 brutos. Estamos llegando a 950 mil funcionarios beneficiados con estos bonos. Respecto de los dineros involucrados, el proyecto de ley tiene un informe financiero que adiciona 4.992 millones más que el anterior, que era el veto, con eso esto significa un esfuerzo financiero muy importante, 557 mil millones", agregó previo a la votación. Hasta aquí nada muy alejado de la propuesta original.

Pero el acuerdo con la UDI y parte de RN venía en un apartado, que aún no es incluido en el proyecto, un “compromiso del ministro Valdés”, consignó el senador UDI Hernán Larraín en su intervención. Por su parte, el diputado Javier Macaya enfatizó que tras la votación “se llega a la conclusión de que la Nueva Mayoría se acabó como coalición política. No tengo duda de que (es) una coalición que no es capaz (…) tuvo que ser la oposición la que diera sus votos favorables para que el Gobierno pudiera sacar su posición”.

El Ejecutivo se comprometió a ingresar un proyecto de ley que genere una nueva institucionalidad, un comité tecnosocial que asesore, pero “que no sustituye el debate en el Congreso” y que tenga presente aspectos técnicos como la inflación pasada y del futuro, la brecha de remuneraciones, productividad de los trabajadores públicos beneficiados y las alzas efectivas en remuneraciones por distintas razones.

Junto con esto, se comprometió a un bono de 15 mil pesos si la inflación del mes de noviembre supera el 3,2% establecido, el que sería entregado en diciembre a los trabajadores. Según el ministro Valdés, los bonos y anexos del proyecto tendrán un costo total de de 567.408 pesos, “una cantidad muy significativa de recursos”, agregó.

Pero el anuncio de este comité técnico no pasó inadvertido para nadie. El diputado del Movimiento Autonomista, Gabriel Boric, señaló que mantiene una “preocupación respecto del comité técnico social”. El parlamentario dijo desconfiar de la posibilidad de que “la tecnocracia, que a veces se apodera del Gobierno, termine primando por sobre el necesario debate permanente con los trabajadores”.

“Estos acuerdos no deben ser con personeros de la Nueva Mayoría, sino con las y los trabajadores del sector público, que han demostrado una dignidad a toda prueba”, agregó, línea que apoyó el diputado Pepe Auth, quien solicitó más detalle respecto al tema.

Finalmente, el senador Alejandro Navarro arremetió contra el ministro Valdés al rechazar el presupuesto. “Yo voté por la Presidenta Michelle Bachelet, no por Rodrigo Valdés. Los ministros tendrán que asumir el costo por el maltrato que han sufrido los trabajadores públicos de este país”, expresó.

Cabe mencionar que el senador y presidenciable Alejandro Guillier también votó a favor de la iniciativa del Gobierno, y aprobó el reajuste de 3,2% a los salarios de los trabajadores del sector público.

La señal política del PC

A pesar de que durante este martes la diputada Karol Cariola había sido enfática en el rechazo a la propuesta del Gobierno, si se mantenía el reajuste de un 3,2%, la bancada comunista se abstuvo en la votación.

En las dos ocasiones anteriores la bancada comunista había rechazado en particular la propuesta gubernamental del guarismo, pero en el transcurso de las últimas negociaciones algo cambió. Su posición trajo consigo el rechazo público de los presidentes de la Nueva Mayoría, a través de una carta, además de una serie de tensiones, principalmente entre la Democracia Cristiana y el PC.

Complicaciones al interior del bloque que parecen haber pesado a la hora de definir la votación de la bancada. El diputado y presidente del PC, Guillermo Teillier señaló que “votamos a favor en general porque era la última oportunidad de aprobar el reajuste” y enfatizó en que “no nos gusta el guarismo ni tampoco los bonos”, por lo que se abstuvieron en la votación en particular.

Teillier reconoció que “se consiguieron algunas cosas, como el reajuste respecto al IPC. Es primera vez que los trabajadores tienen esa garantía. Nos parece importante que se hayan elevado los bonos, seguramente no en la medida que requerían los trabajadores”.

Respecto a la pregunta de la señal política que daba el partido para el bloque gobernante –al abstenerse y no rechazar la iniciativa en particular–, el presidente del Partido Comunista señaló que “abstenerse o rechazar es prácticamente lo mismo. Nuestra votación es una forma de expresar que no nos gusta el reajuste”.

Los trabajadores del sector público se reunirán este jueves y viernes para bajar a las bases de cada orgánica la resolución del Congreso y el acuerdo al que llegó La Moneda. A pesar de que no hay certeza sobre cuándo, los dirigentes señalaron que ante los malos resultados los trabajadores volverán a sus trabajos, pero “recordaremos el próximo año, a la hora de votar, cuando nos vengan a pedir el apoyo, la discusión del reajuste”, recalcaron.

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