Señor Redactor 02/04/2018

Por regla general, el mundo rural y campesino de Estados Unidos no es ni foto de postal ni tampoco destino turístico; aquello queda reservado para urbes icónicas o playas de corte más cool. ¿Qué pasa entonces si un videojuego toma como ambientación los sectores más desconocidos del gran país del norte? Llama de inmediato la atención.

Y más todavía si, coincidencia o no, esa ambientación es contingente con ciertos problemas políticos/raciales/sociales.

Far Cry viene siendo desde hace rato un juego donde el protagonista es el villano. Desde Far Cry 3, la figura del antagonista es la que sale en la portada y el centro de todo lo que se realiza dentro del juego. Far Cry 5 continua con la receta del mundo abierto bastante libre en cuanto a la forma de encarar los objetivos y resolver las misiones, sin reinventar nada realmente nuevo pero sí mezclando de forma más que correcta todos sus elementos.

El comienzo, eso sí, puede ser medio engañoso en cuanto a como se desarrolla el juego más tarde; el fallido intento de arresto de Joseph Seed, el líder de una secta religiosa armada hasta los dientes que tiene tomado el ficticio condado de Hope Valley, en pleno Montana, es explosivo e interesante desde el punto de vista narrativo y es fácil creer que eso va a dictar el ritmo de los acontecimientos más adelante.

Pero luego de aquello, el guión pasa un poco a segundo plano. Lo que sí cobra relevancia son las actividades y sub historias que van apareciendo a lo largo del mapa, que como ya viene siendo una sana costumbre en los juegos de Ubisoft, se olvida de las torres y el relleno sin sentido.

Far Cry 5 tiene muchas misiones a realizar. Cada una de las regiones -tres en total, todas lideradas por un lugarteniente de Joseph Seed- está plagada de decenas de misiones y aún así, ninguna se siente ni repetitiva ni tediosa sino al contrario: todas las actividades son variadas y dinámicas. Es notable como Ubisoft logra armar un juego que en un momento podría parecer una partida de Modern Warfare 2, lleno de explosiones, bombardeos aéreos y vehículos varios en pequeñas áreas del mapa. Y a la siguiente misión, todo es sigilo y tratar de pasar inadvertido, estudiando los movimientos de los rivales y dando instrucciones a los acompañantes para que vayan haciendo caer enemigos sin hacer ruido.

El aspecto jugable es lo más brillante de Far Cry 5, sin lugar a dudas. El juego es completísimo en cuanto a opciones y el motor del juego está lo suficientemente trabajado para las diferentes situaciones y contextos. La IA funciona en general como se espera que lo haga y prueba de ello se da cuando los animales acompañantes bajan un asentamiento entero de rivales simplemente siguiendo las órdenes que uno les da.

Hay algunas cosas en Far Cry 5, eso sí, que prueban que el añejo modelo de juegos de mundo abierto todavía no se elimina del todo. La progresión dentro de las regiones se va dando bajo la lógica de completar misiones para subir el nivel de la guerrilla local y una vez conseguido un nivel de “puntaje”, se desbloquea el enfrentamiento con el jefe rival.

Que esto siga aquí presente es raro, porque juegos como Assassin’s Creed Origins o Watch Dogs 2 -ambos de Ubisoft- ya desterraron aquello. De todas formas, a la larga esto no termina de ser más que una anécdota y en ningún caso un problema para el juego en general, como sí lo fue en Just Cause 3 o Mad Max.

Far Cry 5 resulta ser un juego ágil -más allá de que tan lento o rápido se avance en la historia- porque se toma con relajo algunos elementos de pseudo RPG que en otros títulos son mucho más serios. Por ejemplo, aquí hay un árbol de habilidades pero estas no van amarradas a la “habilidad anterior” sino que se desbloquean, simplemente, teniendo los puntos necesarios en la cartera. El uso del dinero es bastante liviano y si bien hay un montón de armas, vehículos y otros objetos para comprar o personalizar, nunca se llega a un punto de decir “tendré que completar actividades lateras solo para tener plata y poder seguir adelante”.

Además de lo anterior, el mapa es grande pero no tanto como otros juegos donde recorrerlo se termina convirtiendo en algo aburrido. Aquí los puestos de la guerrilla aliada -que primero hay que quitarle a la secta de los Seed a punta de balazos- están lo suficientemente cerca como para que conseguir un helicóptero o un avión sea rápido.

Y a la larga, todo eso suma para que Far Cry 5 sea un juego que va directo al grano. Mi experiencia, eso sí, fue de un arranque algo lento y me costó dar con el groove, tal vez porque comencé limpiando la segunda región y no la primera, como recomienda el juego. Pero una vez que personalicé algunas armas a mi antojo, una vez que tuve un helicóptero relativamente a mano y una vez que mis acompañantes animales se convirtieron en máquinas de matar en silencio, el juego se convirtió en una experiencia muy agradable.

Uno tras otro, reduje asentamientos controlados por el enemigo y levanté la bandera del patriotismo estadounidense en pos del bien común.

Lo único que le podría criticar a Ubisoft es que el guión es una oportunidad desaprovechada. Nunca antes Far Cry había contando una historia estadounidense y aquí ambientaron todo en el corazón campesino de norteamérica, donde la religión y las armas toman un lugar preponderante. ¿Qué mejor chance para decir algo -lo que sea- que esta? Ninguna.

Pero al final, la narración de Far Cry 5 es probablemente lo más flojo de todo; es insípida y no dice nada, ni para bien ni para mal. Las sub historias de cada personaje que uno se encuentra en el camino pueden ser interesantes, pero en el marco global, no dejan nada relevante. Las motivaciones de Joseph Seed y sus lugartenientes están llenos de lugares comunes y diálogos sin ninguna sustancia, que bien podrían aplicarse en cualquier otro contexto y tendrían la misma validez.

Fuera de lo anterior, que le podría importar solo a un número menor de usuarios, todo está muy bien con Far Cry 5. Insisto en aquello de que la fórmula no se reinventa, pero ¿para qué arreglar lo que no está roto? La experiencia de juego jugando en solitario (o con un amigo ayudante) es muy completa, de esas en las que uno se sumerge y no se da cuenta del paso del tiempo hasta que mira el reloj y ya pasaron seis horas.

Far Cry 5 es sin lugar a dudas un punto alto de la serie y una prueba más de que la máquina de Ubisoft, si se trata de mundos abiertos, está ultra aceitada.

Far Cry 5 está disponible en PS4, Xbox One y PC. Copia de revisión facilitada por Ubisoft.

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