Señor Redactor 03/05/2018

Todo lo que debe saber sobre salud sexual década por década, una guía sobre fertilidad, anticoncepción y satisfacción con la pareja.

“Cada etapa sexual tiene sus características. A la juventud, con o sin experiencia, le cuadra el vigor juvenil. A la etapa adulta, el refinamiento del diálogo corporal. A la etapa de los adultos mayores, el privilegio de la ternura, del buen trato y de la delicadeza de los expertos. El placer sexual no acaba nunca. Cuanto más aprendemos en compañía, mejor: el sexo profundiza el vínculo amoroso. Somos responsables por el mundo de placer que creamos. Aprender a hacerlo nos consume la vida. Vale la pena.”

Lic. Isabel Boschi, psicóloga y sexóloga

En nuestra vida sexual, la clave para lograr todo lo que deseamos —y necesitamos— es conocer a fondo nuestro cuerpo y todo lo relacionado con él o, al menos, animarnos a hacer preguntas si tenemos alguna duda. Sin embargo, afirman los sexólogos, no muchas personas se atreven a hablar de estos temas, y ello es justamente lo que las lleva a no poder disfrutar a pleno del sexo. La información es una herramienta para construir una buena salud, y en este caso nos puede esclarecer y ofrecer medidas de prevención muy importantes para una vida sexual saludable. Por eso, realizamos este informe especial acerca de todo lo que debemos tener en cuenta sobre sexualidad en las distintas etapas de la vida. Dividimos esta investigación en cuatro temas principales:

  1. Salud sexual
  2. Fertilidad
  3. Anticonceptivos
  4. Placer

Década por década, conozca los cuidados, medidas preventivas y consejos médicos sobre estas importantes áreas de nuestra vida.

1- SALUD SEXUAL

De los 20 a los 29 años

  • Ésta es la edad en que se corren más riesgos de contraer enfermedades de transmisión sexual.

Esto se debe, probablemente, a que los jóvenes tienden a tener relaciones sexuales con una mayor cantidad de personas, lo cual los expone a un mayor riesgo. Por otra parte, en el caso de las mujeres, a esta edad las células de la parte externa del cuello uterino son más frágiles y, por lo tanto, más susceptibles a las infecciones.

  • Dos de las principales enfermedades de transmisión sexual con las que tenemos que tener especial cuidado a esta edad son la Chlamydia y el virus del papiloma humano (conocido también como HPV).
  • La Chlamydia, si no se la trata, puede dañar las trompas de Falopio, lo cual conduciría a la infertilidad. Y es importante tomar en cuenta que la Chlamydia no produce síntomas, por lo que es conveniente pedir al ginecólogo que solicite un análisis para la detección de Chlamydia todos los años. Si el estudio da positivo, es necesario que la pareja de esta persona también se realice el análisis para evitar volver a infectar a su compañera una vez que ésta haya realizado el tratamiento correspondiente, el cual consiste en la prescripción de antibióticos y un nuevo análisis a los tres meses.
  • En cuanto al HPV, virus del papiloma humano, se recomienda aplicarse la vacuna, pero es importante no dejar de lado el Papanicolau ni dejar de usar preservativos, ya que la vacuna contra el HPV (que se aplica en tres dosis) ofrece protección sólo contra algunas de las cepas del virus que pueden producir cáncer cervical.

De los 30 a los 39

  • En esta edad hay que prestar atención a la posible aparición de nuevos síntomas.
  • Por ejemplo, si las menstruaciones son más intensas y hay dolor durante el coito, puede ser señal de la existencia de fibromas uterinos, que son tumores —por lo general benignos— que afectan a dos de cada cinco mujeres en esta etapa de la vida, y que pueden aumentar el riesgo de aborto espontáneo.
  • Si los fibromas son pequeños, muchas veces los anticonceptivos orales pueden llegar a aliviar los síntomas de dolor y sangrado.
  • Si son grandes, puede requerirse una miomectomía (que consiste en la extirpación de los fibromas sin quitar la parte sana del útero) o una embolización de los fibromas (que es un tratamiento para cortar el flujo de sangre hacia los mismos con el fin de que éstos se achiquen).

A partir de los 40

  • No hay razón para tener que soportar los desajustes hormonales que se empiezan a producir a esta edad. Muchas mujeres creen que deben resignarse a padecer los síntomas de la perimenopausia —tales como sequedad vaginal e incontinencia urinaria—, que se originan con las fluctuaciones en los niveles de estrógeno propias de esta edad, sin embargo, existen muchas formas de aliviar esta sintomatología.
  • Por ejemplo, para la sequedad vaginal, puede usarse un lubricante a base de agua o una crema de estrógeno (lo cual es menos riesgoso que tomar la hormona por vía oral, ya que ésta se aplica sólo en una zona reducida).
  • Otra opción es tener relaciones sexuales con mayor frecuencia: algunas investigaciones sugieren que las mujeres que mantienen relaciones sexuales en forma frecuente presentan una mayor lubricación. En cuanto a la incontinencia urinaria, existen los llamados ejercicios de Kegel, que pueden ayudar a controlar las pérdidas de orina.

2- FERTILIDAD

De los 20 a los 29

  • Ésta es la edad en que es más fácil quedar embarazada. La probabilidad es del 25 por ciento por mes. Cuando se es menor de 25 años, se tiene el 98 por ciento de probabilidades de quedar embarazada en el transcurso de un año y, entre los 25 y los 30, la probabilidad todavía es alta: 84 por ciento. Por otro lado, la probabilidad de sufrir un aborto espontáneo es baja.
  • En lo que a fertilidad se refiere, fumar —aunque se fume poco— constituye un gran peligro: tan solo unos cinco o seis cigarrillos durante el fin de semana pueden perjudicar la capacidad de concebir en el futuro debido a que esto disminuye el flujo de oxígeno hacia los óvulos, según algunos expertos. Y, según un informe de la Asociación Médica Británica, el fumar puede no sólo retrasar la concepción sino, también, ser causa de infertilidad.

De los 30 a los 39

  • Si se busca quedar embarazada, los dos días previos a la ovulación son los mejores. Se puede comprar en la farmacia un test de ovulación, que mide el nivel de hormona luteinizante en la orina y ayuda a predecir cuáles son los días en que se puede lograr el embarazo. Una mujer de 30 años tiene un 20 por ciento de probabilidades de quedar embarazada en un mes, y entre un 65 y un 75 por ciento de probabilidades de quedar embarazada en el transcurso de un año.
  • Para lograr un embarazo, el peso de la mujer es importante. El índice de masa corporal (IMC) más adecuado para quedar embarazada es de entre 20 y 25. Tanto el sobrepeso como el pesar menos que lo normal pueden dificultar la concepción, porque la grasa del organismo produce estrógeno, y un nivel demasiado alto o demasiado bajo de estrógeno puede afectar la fertilidad.
  • El uno por ciento de las mujeres se quedan sin óvulos antes de los 40 años. Si usted aún no está lista para tener un bebé, considere la posibilidad de hacerse un recuento de folículos con un especialista en fertilidad. Una ecografía transvaginal puede mostrar la cantidad de folículos que se encuentran en etapa de desarrollo, y con esto el médico puede estimar cuántos óvulos le quedan. Un recuento de entre 15 y 30 es una buena cifra. Si el suyo es de menos de 14 y usted no planea buscar un embarazo en el transcurso de un año, puede considerar la posibilidad de congelar sus óvulos para poder usarlos en el futuro.

A partir de los 40

  • Cada mes cuenta. Sólo el cinco por ciento de las mujeres de 40 años o más logran quedar embarazadas en un mes, y sólo entre el 40 y 50 por ciento lo logran dentro del año. Por otro lado, los óvulos más viejos tienen una mayor probabilidad de presentar alteraciones cromosómicas. Y, aun si una queda embarazada, tiene una mayor probabilidad de sufrir un aborto espontáneo.
  • En cuanto al útero, probablemente se encuentre tan sano como siempre, por lo que la donación de óvulos podría ser una opción para lograr un embarazo.

3- ANTICONCEPTIVOS

De los 20 a los 29

  • Puede usarse la píldora o un dispositivo intrauterino (también conocido como DIU).

De los 30 a los 39

  • En las mujeres de más de 35 años, los anticonceptivos orales pueden aumentar el riesgo de formación de trombosis si la mujer es fumadora. Para no correr riesgos, o si una ya ha tenido un bebé y desea embarazarse nuevamente, los especialistas recomiendan recurrir a métodos anticonceptivos no hormonales, tales como los preservativos o el diafragma.

A partir de los 40

  • Si aún no está del todo decidida a no tener más hijos, puede considerar la posibilidad de colocarse un dispositivo intrauterino o DIU.

4- PLACER

De los 20 a los 29

  • Lo más importante es el diálogo, en esta década y siempre. La pareja debe ser abierta y contarse con sinceridad qué es lo que le gusta a cada uno en lo que a sexo se refiere. En general, las parejas que hablan entre sí sobre lo que les gusta y lo que no les gusta, suelen llevarse mejor y disfrutar más del sexo.

De los 30 a los 39

  • ¡Al gimnasio! Aunque no parezca tener relación con el sexo, a esta edad, la clave para disfrutar de las relaciones sexuales es hacer ejercicio físico. Por lo general, las mujeres de esta edad ya han tenido hijos, y los embarazos y los partos tienen un gran efecto sobre el cuerpo, la mente y la libido. Muchas veces, el haber pasado por esto cambia la vida sexual de las mujeres debido a que éstas sienten que su cuerpo ya no es el mismo.
  • Según los estudios, el hacer ejercicio físico en forma regular ayuda a sentirse fuerte, en forma y flexible, lo cual contribuye a tener una mejor imagen de una misma y de su cuerpo y, por ende, a disfrutar más del sexo.

A partir de los 40

  • En este caso, la clave es besarse. Siempre se pensó que el ser humano primero se excita y luego busca sexo, pero las investigaciones que condujeron a esta teoría están basadas sólo en el comportamiento de los hombres. En cuanto a las mujeres, las investigaciones más recientes demuestran que muchas de ellas no sienten excitación hasta que empiezan a besar y a acariciar a su pareja.
  • También es importante hacerse tiempo para relajarse, ya que el estrés tiene una gran influencia sobre la falta de deseo sexual. A esta edad, muchas veces las mujeres se sienten sofocadas por las exigencias del trabajo, los hijos y el cuidado de padres ancianos, y esto puede producir un gran impacto negativo en la cama. Todo lo que ayude a relajarse (ejercicio, yoga, meditación, darse un baño, mirar una película, etc.) y dar un espacio para el encuentro de la pareja, puede ayudar a mantener alta la libido.

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La entrada La vida sexual de los 20 a los 30, 30 a 40, 40 a 50… aparece primero en Revista Buena Salud.

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