Señor Redactor 11/05/2018

El daño provocado a los oídos por la mala utilización de estos aparatos se percibe recién diez años después de la exposición, y según expertos es irreversible.

Especialistas aconsejan a las personas que utiliza esta tecnología a ser responsables e informarse del peligro para la salud que implica escuchar música a alto volumen.

El mal uso de los reproductores de música portátiles es una amenaza latente para los miles de usuarios que utilizan a diario este tipo de artefactos. Los populares Ipod y MP3 pueden provocar graves problemas auditivos, incluso sordera a largo plazo, pues habitualmente superan los 100 dB de volumen, lo que equivale al ruido de un avión al despegar, muy superior al límite de exposición recomendado por los expertos, equivalente a 85 dB.

Según un estudio de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) realizado en 72 estudiantes universitarios de entre 21 y 27 años, el 81,9% usa reproductores de sonido. El 30,9% de ellos lo hace a volumen moderado y alto, y el 50,9% admite que le zumban los oídos después de quitarse los audífonos.

El sólo hecho de usar un MP3 no lleva a un daño auditivo irreversible. Según Luis Ortega, fonoaudiólogo de la Universidad de Chile “son tres los factores nocivos que producen una alteración de la audición después de escuchar música: la cantidad de tiempo destinada a la actividad, la cercanía a la fuente del sonido y el volumen de escucha”.

La tecnología escogida también juega un rol importante en el daño que estos equipos puedan provocar. Luis Ortega, señala “los audífonos de música que los jóvenes usan son tan chicos que van al interior del conducto auditivo, lo que provoca que el sonido llegue directamente hacia la parte interna, generando una mayor exposición”. Y si a esto se le suma el hecho de que el tiempo de escucha supera ampliamente las dos horas diarias, los daños pueden ser irreparables.

Las empresas productoras de estos aparatos ya han tenido que responder por este tipo de daño. En 2006, Apple, la empresa creadora del Ipod, enfrentó una demanda de un ciudadano estadounidense que aseguraba que uno de estos reproductores podía llegar a un máximo de 115 decibeles, y que exponerse sólo por 26 segundos al día a ese volumen de ruido dañaba el oído.

Prevenir es fundamental

El abuso de estos equipos puede tener graves consecuencias para la capacidad auditiva, por esa razón es importante tomar precauciones a la hora de usar los Ipod o MP3.

Según el otorrinolaringólogo de la Universidad de Chile y Director Médico del Instituto de Otología, doctor Ernesto Ried, no es necesario interrumpir su uso definitivamente, sino hacerlo de forma prudente. La recomendación es limitar el tiempo y el volumen de escucha. “Lo ideal es escuchar música en estos aparatos a un volumen razonable. También se recomienda hacerlo durante pocas horas ya que mientras más se prolongue el uso más importante será el daño”, explicó.

El estudio de la ACHS reveló además que el 76% de los usuarios de estos reproductores reconoce que considera dañino el equipo. Sin embargo, un porcentaje muy bajo se realiza chequeos auditivos frecuentes.

Es importante que las personas tomen conciencia de la importancia de hacerse chequeos, que se genere una cultura de prevención sobre cómo deben cuidar sus oídos.

La única regulación que existe en Chile -en cuanto a límite de ruido- es la establecida para efectos laborales en el Decreto Supremo 594, que exige que los trabajadores no pueden exponerse a más 85 decibeles en un plazo de ocho horas diarias.

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