Señor Redactor 13/03/2018

A muchos nos ha llegado el pensamiento recurrente a la hora de usar un celular de que alguien podría estar vigilando lo que hacemos. Una escena aterradora tipo Black Mirror cruza nuestra mente para sugerir que tal vez podríamos no estar teniendo privacidad. Esta idea tomó forma y se materializó los últimos años cuando usuarios de las redes sociales comenzaron a lanzar acusaciones de espionaje. Facebook fue el principal sospechoso.

El rumor llevaba un tiempo rondando en Internet pero el año pasado un programa radial estadounidense llamado ‘Reply All‘ invitó a sus oyentes a reportar casos de espionaje por parte de Facebook. La acusación se centraba en que la plataforma se dedicaba a escuchar las conversaciones de los usuarios. Todo esto a través del micrófono del teléfono móvil con objetivo de enviar publicidad personalizada.

Rob Goldman, vicepresidente de publicidad de Facebook desmintió la acusación:

“Nosotros no usamos sus micrófonos con fines publicitarios (y jamás lo hemos hecho). Eso no es verdad”.

Por otro lado, la red social ya había hecho un comunicado oficial en el que negaba este tipo de prácticas de manera rotunda.

No necesita espiarte con tu micrófono

La realidad es que Facebook no necesita usar este método para obtener toda la información que necesita de un usuario. Los mismos términos y condiciones, su política de tratamiento de datos, los permisos que se otorgan (consciente de ello o no) y la información que se hace pública brindan a la red social todo lo que necesita para sus fines comerciales.

La periodista de tecnología del Wall Street Journal, Joanna Stern, explicó cómo la publicidad segmentada de Facebook nos llega tan fácilmente a nuestros perfiles:

Si usas una tarjeta de cliente en una tienda física, tus compras se pueden usar para dirigirte avisos a Facebook (…) Un recolector de datos ajeno a ambas empresas (Facebook y la tienda) reúne los datos de varias tiendas. Entonces una empresa en concreto compra esa información y utiliza una herramienta para enlazar los datos de compra (relacionados con su mercado) con perfiles de Facebook. Entonces es cuando un aviso publicitario aparece en tu perfil.

Aunque se dejara de utilizar la tarjeta del supermercado, hay muchas más formas de hacerle seguimiento a la gente.

Otros métodos

Lo más evidente es cuando accedemos a que nuestro teléfono tenga activada la geolocalización todo el tiempo y estar registrando los lugares que visitamos en cada publicación. Esto le permite al algoritmo de Facebook recomendar productos, tiendas o actividades que estén cerca de donde la persona se encuentre.

También existe lo que se conoce como cookies. Cada vez que una persona entra a una página web o una aplicación, deja un registro de su login (si es que lo hizo), qué tanto tiempo permaneció allí, cómo es su desplazamiento por la página, los temas que consume y los productos que compra. Facebook tiene una herramienta llamada Pixel que reúne la información de estos registros y pueda compartirla con las empresas que pagan por publicidad.

Adicionalmente, nuestra propia configuración de privacidad en nuestro perfil de la red social hace que Facebook sepa todo de nosotros. Cuando tenemos toda nuestra información en la plataforma y la dejamos en “público”, damos libertad a que cualquier persona (o entidad) pueda acceder a ella. Esto se complementa con la opción que está actividad por default de recibir “publicad basada en intereses”.

“No quiero que Facebook sepa todo sobre mí”

Si nos incomoda que Facebook sepa todo el tiempo lo que sabemos o compramos, podemos tomar acciones al respecto. Un usuario de iPhone puede:

  • No compartir ubicación: Ir a la aplicación de Facebook. Seleccionar “configuración” y “configuración de cuenta”. Ir a “ubicación” y donde dice “localización”, seleccionar “Nunca”.
  • Negar anuncios basados en los sitios web visitados: El mismo procedimiento hasta “configuración de cuenta”. Ir a “anuncios”, “configuración de anuncio” y desactivar las opciones basadas en los intereses de actividades hechas en la red.
  • Limitar seguimiento: Ir a la configuración del teléfono. Buscar “privacidad” (ícono de mano), bajar hasta donde dice “publicidad”. Una vez en esa opción, activar “Limitar seguimiento”.

Un usuario Android puede:

  • No compartir ubicación: En la aplicación de Facebook, abrir el menú y bajar hasta “configuración de la cuenta”. Selecciona “ubicación” y en “historial de aplicaciones”, se desactiva la opción. Adicionalmente, abajo de eso, en “servicios de ubicación” se accede a los permisos de las aplicaciones y se puede negar el seguimiento de la ubicación desde ahí.
  • Desactivar anuncios personalizados: En “configuración”, se busca la opción de “Google”. En “anuncios” se activa “cancelar personalización de anuncios”.

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